Algunos no quieren nada

El hombre vive deseando cosas, muchas cosas y más cosas. En cada etapa de la vida uno quiere diferentes cosas, cosas caras, sofisticadas,…Pero hay gente de almas puras. Ellos no tienen grandes aspiraciones en el mundo de acá, se preocupan menos por este mundo e incluso al preguntarles dicen, con una sonrisa que refleja la satisfacción del alma, que no quieren nada.

Les basta un poco de agua, algo de pan, cualquier alimento y un lugar limpio para orar, rezar y dormir llenos de alegría.

Quiera Dios que seamos como ellos aunque sea algunos días de toda nuestra vida.