Es cuestión de destino

No tenemos que lamentarnos por lo que Dios no nos ha dado,  porque Dios sabe lo que es bueno para sus siervos.

Has de saber que si Dios te da lo que le has pedido, pues  te lo da gracias a Su sabiduría, y si no te lo da, pues es otra sabiduría divina.

Dios es Generoso, y nunca deja sin respuesta al siervo que le suplica.

Lo que pasa es que, por la limitación propia del hombre, uno pide lo que no le es de beneficio y Dios, por su sabiduría, no se lo da porque no es bueno para el siervo.

Por eso, estate tranquilo y siempre di: Dios sabe y nosotros no sabemos.