Gracias al buen trato

Si nos fijamos en la historia de la expansión del Islam en el sudeste asiático, encontramos que varios musulmanes emigraron a estas latitudes, trabajaron en el comercio y otros oficios, pero trataron a la gente con una buena ética. Gracias a la sinceridad, honestidad en el trabajo y por la misericordia demostrada a los demás, las personas abrazaron el Islam. Lo hicieron con convicción y satisfacción y sin la obligación de nadie.

Quiera Dios que el buen trato sea la acción de todo musulmán.