Nuestro destino

 

El destino contiene secretos que sólo Allah, Todopoderoso, sabe y nosotros no tenemos noción de ellos. Por eso, el musulmán debe vivir sosegado, esperanzado y alejado totalmente de toda preocupación.

Como no sabemos ni tenemos acceso al destino, pues no hay que esperar su llegada. Solo va a llegar y justamente allí pensaremos en él…qué hacer, cómo hacer…

Mientras tanto imploramos socorro divino al Señor de los Mundos para que nos alivie, nos ilumine, nos guíe y nos ayude a enfrentar nuestro destino.