Nuevo día

Al abrir tus ojos, por la mañana, di: “Gracias a Dios que me ha dado la vida después de habérmela quitado, durante el sueño. A Dios será el regreso”.
Fíjate en esta aleya coránica que dice: A Dios retornan los espíritus al morir la persona. Y en el sueño, Dios se lleva a los que aún no han muerto. Retiene a aquellos que les había llegado la hora de la muerte y a los otros les deja hasta un plazo fijo. En todo esto, hay maravillas para los sensatos que meditan. (39:42).
Nunca te olvides de agradecer a Dios por un nuevo día.